Salmo 42:1

"Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, Así clama por ti, oh Dios, el alma mía."

Salmo 42:1

¿Te has preguntado alguna vez a que se refería el salmista con esta analogía?

Los ciervos son animales que constantemente se ven amenazados por depredadores más fuertes y ágiles que ellos, así que en su afán de sobrevivir se ven obligados a huir. Cuando ellos logran llegar a una corriente de agua esto les permite borrar su rastro, tanto su olor como sus huellas se quedan a orillas de esas aguas. Llegar a una corriente de agua significa, para ellos, la diferencia entre ser devorados o sobrevivir.

Ahora bien te invito a meditar en estas palabras del salmista. ¿Qué significa la presencia de Dios para ti? ¿A quién clamas cuando estás en aprietos?

Escrito por Cindy Ugalde.

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